Nico Bargioni
Soluciones

Solución

Poner el precio justo, no a ojo

Ponés precios por intuición y dejás margen —o ventas— sobre la mesa.

El problema

Muchos negocios fijan precios sumando un porcentaje fijo al costo y se olvidan del resto del año. Así terminan caros cuando podrían vender más, o regalados cuando la gente igual pagaba más. Ese punto medio que maximiza ganancia casi nunca lo buscan en serio.

Un ejemplo

Pensá en una cafetería con servicio de delivery: cobra lo mismo un martes a la tarde que un viernes a la noche cuando explota la demanda. Ajustando el precio según el momento y la zona, gana más en los picos sin espantar clientes en las horas flojas.

Cómo lo resuelvo

Analizo cómo cambian tus ventas cuando cambia el precio —tu elasticidad— y le sumo costos, estacionalidad y competencia. Con eso armo un precio sugerido por producto que apunta a tu mejor resultado, y te lo dejo en un tablero donde ves el porqué de cada número.

  1. 1

    Mido tu sensibilidad al precio

    Cruzo tu historial de ventas y precios para ver cuánto cae o sube la demanda en cada nivel.

  2. 2

    Calculo el punto óptimo

    Combino esa sensibilidad con tus costos y la estacionalidad para encontrar el precio que más rinde.

  3. 3

    Te dejo precios sugeridos

    Cada producto queda con un precio recomendado en un tablero claro, que se recalcula cuando cambian tus datos.

Qué obtenés

  • Mejor margen sin perder volumen de ventas
  • Precios que acompañan la demanda real
  • Decisiones de precio con un número detrás

¿Es para vos?

Probablemente te sirva si te pasa alguna de estas:

  • Ponés todos los precios con el mismo porcentaje sobre el costo
  • Sospechás que algunos productos podrían valer más y no te animás
  • Hacés descuentos sin saber si te convienen

Para quién

Comercios, e-commerce y servicios con varios productos y precios propios.

Cómo lo modelo

Del blog

¿Te suena tu caso?

Contame tu situación y vemos juntos si esta solución encaja. Sin vueltas y sin compromiso.

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